Cinco razones por las que los pequeños comerciantes no están utilizando servicios financieros en Chile

Las reflexiones de microempresarios chilenos podrían estimular a los proveedores de servicios financieros a diseñar mejores productos

Los bancos chilenos han avanzado mucho en el fomento de la inclusión financiera durante estos últimos años. Desde redes de agentes hasta plataformas de pagos pasando por la CuentaRUT, que es una cuenta simplificada con tarjeta de débito que el banco estatal Banco Estado ofrece a quien posea un documento de identidad, Chile casi ha logrado el acceso universal a los servicios financieros.

Sin embargo, a pesar de estos logros, muchos pequeños comerciantes en Chile aun no encuentran las herramientas financieras para resolver sus necesidades. Las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPyMES) representan el 98,5 por ciento de las empresas en el país e impulsan de manera determinante su crecimiento económico; sin embargo, casi una cuarta parte de las MIPyMES enfrentan dificultades para obtener financiamiento cuando lo requieren. Para complicar más las cosas, los chilenos sienten elevados niveles de incertidumbre financiera. Casi la mitad de la población se siente insegura acerca de cómo cubrir sus necesidades básicas en caso de perder sus ingresos. Para los comerciantes, cuyas vidas personales y empresariales están estrechamente ligadas, esta falta de seguridad financiera en su cotidianidad se traduce en inseguridad en sus empresas también.

Nuestro equipo de estrategias de clientes viajó a Santiago para conversar con los microempresarios y así poder entender mejor cómo utilizan actualmente los servicios financieros. La Fundación MetLife apoyó esta investigación como parte de nuestro esfuerzo mancomunado para potenciar la capacidad financiera de los clientes. Igual a como lo hicimos en México,  entrevistamos auna amplia gama de pequeños comerciantes para así entender sus motivaciones, metas y pareceres con respecto a los servicios financieros, así como para escuchar sobre las estrategias que utilizan para mantener su salud financiera.

He aquí lo que aprendimos.

1. Existen importantes barreras que impiden a los emprendedores el uso de sus cuentas empresariales.

Cada microempresario con quien hablamos poseía una tarjeta de CuentaRUT pero, para muchos, hasta allí llegaban sus relaciones con los servicios financieros formales. Todos mencionaron barreras tales como elevados tipos de interés y comisiones, así como los extensos procedimientos para solicitar y obtener cuentas y créditos para sus negocios. Margarita, la propietaria de una agencia de viajes y de una pequeña librería, nos dijo que la parte más complicada de comenzar sus negocios fue la apertura de cuentas bancarias para sus empresas, lo que se tradujo en mucho papeleo y elevados costos. Por lo tanto, muchos utilizan sus CuentaRUT tanto para fines personales como de negocios, lo que hace difícil separar sus finanzas personales de las empresariales.

2. Los chilenos perciben el tomar créditos bancarios como riesgoso.

Gianfranco, dueño de un pequeño restaurante, desea ampliar su negocio pero no tiene ningún interés en solicitar préstamos. Teme perder todo lo que ha logrado con su trabajo poniéndolo como garantía. Nos dijo: “no me agrada la idea de endeudarme ni depender de otros.” Maritza, dueña de un mini-mercado, nos transmitió percepciones similares: “No tengo confianza en las instituciones financieras: no les interesan ni les importan sus clientes más pequeños.” Muchos de los comerciantes con quienes hablamos prefieren pedir prestado a familiares y amigos.

3. El temor a las listas negras frena la participación en el sistema financiero formal.

Dicom es la principal empresa de registro de informaciones crediticias negativas, tales como retrasos en pagos y morosidad, en Chile. Sin embargo, la agencia no ofrece una ruta clara para resolver los informes negativos y, en consecuencia, muchas pequeñas empresas prefieren evitar relaciones con prestamistas. Muchas cadenas minoristas ofrecen tarjetas de crédito para el  consumo y, en el pasado, lo hacían sin una evaluación crediticia apropiada ni informaban a los clientes de las consecuencias de los impagos. El resultado fue que mucha gente, que no podía pagar o que no tenía consciencia de las consecuencias tan duraderas de la mora, fueron reportados a Dicom y aún se encuentran en esa lista negra. Hoy día casi 900.000 personas están registradas como morosas.

Don Jaime, dueño de un restaurante en Santiago.

Jaime, dueño de un restaurante en Santiago, tiene 74 años y ha sido empresario toda su vida. Fue reportado a Dicom hace más de 30 años y no ha encontrado la manera de resolver la mala calificación. De hecho, no sabe qué fue lo que causó que lo reportaran aquella vez, a pesar de sus esfuerzos por averiguarlo. Ha agrandado su negocio en diversas oportunidades, pero siempre con sus ahorros ya que carece de acceso al crédito. Actualmente desea adquirir un auto para poder comprar suministros directamente para su restaurante, sin tener que pagar transporte. Sin embargo, no podrá realizar una compra tan grande hasta que acumule suficientes ahorros. Jaime necesita información que le ayude a entender mejor por qué lo incluyeron en la lista negra, y los pasos concretos a seguir para mejorar su calificación crediticia.

4. Los ahorros informales siguen siendo más cómodos y familiares para la gente.

Los datos de Findex indican que solamente un 21 por ciento de la población de Chile ahorra en las instituciones financieras formales. Muchos entrevistados nos dijeron que enfrentan dificultades para ahorrar debido al agobio de los gastos fijos. Cuando logran ahorrar algo, prefieren hacerlo de manera informal, adquiriendo inventarios o invirtiendo en activos que generen rendimientos en el futuro. Muchos nos dijeron que abrir una cuenta de ahorros les parece difícil, pero todos deseaban poder incrementar sus haberes para trabajar menos y disponer de más tiempo para sí mismos.

5. Los comerciantes prefieren aprender sobre productos financieros a través de personas, no de sitios web.

Varios comerciantes mencionaron que dudaban sobre si tomar decisiones financieras con base en informaciones digitales. Lorena de Diaz, dueña de un negocio de limpieza de hogares, nos mencionó que ella prefiere aprender sobre productos nuevos en persona, ya que no puede verificar la exactitud de la información proporcionada a través de sitios web o de teléfonos celulares. Le agrada poder hacer preguntas en la sucursal y siente que entiende mejor los productos financieros cuando una persona se los puede explicar.

Los microempresarios con quienes conversamos necesitan herramientas adaptadas a sus necesidades: desde capital de trabajo hasta financiamiento de inventarios, pasando por cuentas de ahorros y corrientes que no sean costosas; proporcionadas junto con comunicaciones claras y confiables por parte de los proveedores. A medida que continuemos trabajando con las fintech y los proveedores de servicios financieros de todas dimensiones, esperamos que estas quejas, aspiraciones y deseos de los clientes conduzcan a mejores comunicaciones sobre cómo utilizar productos financieros, o también a productos totalmente novedosos que mejoren verdaderamente la salud financiera de la gente. Durante los próximos dos años, Accion trabajará con los proveedores de servicios financieros en México y Chile para utilizar las investigaciones de clientes con el objeto de diseñar, testear e implementar innovaciones de productos que conduzcan a su uso, y a mejorar la salud financiera.

Esta investigación fue conducida por Acción como parte de nuestro proyecto Desarrollar Capacidadess Financiera y Fortalecer Instituciones a través de las Innovaciones Centradas en el Cliente , apoyado por la Fundación MetLife.

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