Los celulares son una de las armas secretas de México para luchar contra las desigualdades

La innovación está mejorando el acceso a los servicios financieros en México

Las pequeñas empresas mexicanas reciben un impulso de Konfio y otras innovadoras empresas fintech

México muestra uno de los panoramas más diversos en materia de servicios financieros en toda América Latina, lo que incluye a alrededor de 250 empresas fintech. De hecho, el 35 por ciento de las compañías fintech en América Latina que atienden a la gente de la que la banca tradicional no se ocupa, están en México de acuerdo con Finnovista, una aceleradora de incipientes empresas fintech. También se proyecta que las fintech mexicanas podrían dominar casi un tercio del mercado bancario dentro de una década.

¿Qué ha propiciado la evolución de la cultura de innovación de México? La creciente aceptación de la telefonía celular desempeña un papel significativo. Si se le agregan las necesidades no satisfechas de productos centrados en los clientes y el ambiente competitivo de la industria, se entenderá por qué la mesa está servida para nuevas ideas y productos.

México incorpora cada vez más tecnología. Casi 7 de cada 10 personas tienen acceso a la telefonía celular y, de acuerdo con la encuesta de la Asociación de Internet, en México, los teléfonos inteligentes generan casi el 90 por ciento de las conexiones de internet.

Esta incorporación de la tecnología complementa el enfoque inclusivo del sector de los servicios financieros. El compromiso del país con las finanzas digitales inclusivas se hizo particularmente evidente con el lanzamiento que hiciera el presidente Enrique Peña Nieto de la Estrategia Digital en 2013 y la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera en 2016. Recientemente, México también se asoció con la Better than Cash Alliance de la ONU, con el objeto de fomentar los pagos digitales para promover la inclusión financiera.

Las empresas están muy al tanto de las oportunidades que ofrece el auge de las fintech en México y su interés en la inclusión financiera. Las cadenas minoristas tales como Coppel, Elektra y Walmart, se han sumado a la diversidad de instituciones de servicios financieros existentes en el país. Estas empresas impulsaron la idea de los servicios financieros amistosos con el vecindario mediante los “créditos de consumo” para sus productos, y terminaron desarrollando una banca al detal completa. Bancos minoristas tales como BanCoppel, Banca Azteca y Banco Walmart se han hecho extremadamente populares. Los clientes pueden pagar sus cuentas y recibir remesas en estas instituciones sin necesidad de historial crediticio o de muchos documentos de identidad.

Cómo está revolucionando la fintech a los servicios financieros

En el ambiente mexicano de las fintech, muchos empresarios cuentan con experiencia en el Silicon Valley o han trabajado con comunidades de gente con poco acceso a servicios bancarios; o sea que conocen bien tanto los problemas como las soluciones en materia de uso de servicios financieros. El regulador de las actividades financieras y bursátiles de México (CNBV) introdujo recientemente una  Ley para regular instituciones de tecnología financiera. Bajo estas regulaciones, las fintech dispondrán de la protección y la estructura para llegar a ser aún más innovadoras. La ley permite que las empresas que se inician utilicen información de clientes de grandes bancos a través de Interfases de Programación de Aplicaciones públicas (API), siempre y cuando dispongan de la autorización del usuario, lo que conducirá a una mejora en los servicios y una mayor inclusión financiera. Lo que es más, la sección de la ley sobre espacios de prueba de regulaciones proporciona una autorización temporal para testear modelos innovadores de negocios que no se encuentran actualmente regulados, de manera que los proveedores de servicios financieros dispongan de la libertad para evaluar las innovaciones y puedan sortear los riesgos con seguridad.

Sin embargo, incluso antes de la aprobación de la nueva ley, las empresas fintech en México tuvieron mucho tino al apuntar a dos requerimientos del mercado frecuentemente ignorados:

Además, las fintech han capitalizado la onda tecnológica y han digitalizado el proceso crediticio. Gracias a los pagos móviles, un cliente ya no tiene por qué esperar dos horas en una sucursal para pagar su cuenta de gas. Las soluciones digitales creativas incluyen:

  • Préstamos individuales a través de plataformas móviles y exclusivamente online, por ejemplo, ePesosMiMoni.
  • Los proveedores de préstamos en línea pueden calcular la capacidad crediticia a partir de la frecuencia de conexiones a Facebook de un cliente, los hábitos de recarga de su dispositivo móvil o el historial de pagos de facturas, como es el caso de CredilikemeKonfioKueskiMR Presta.
  • Los mercados en línea en los cuales las pequeñas empresas pueden encontrar a inversionistas o crear campañas de crowdfunding; por ejemplo: DooplafinancieroMiCochinitoPrestaderoVisor.
  • Las plataformas de pago basadas en suscripciones móviles prepagadas o con descuentos, así como como las tarjetas de regalo para compras en línea o en tiendas, como por ejemplo MicelRÊV MéxicoSí Vale México.
  • Las aplicaciones de aceptación de pagos que desarrollan o mejoran soluciones de pagos electrónicos, puntos de venta móviles, y desplazamiento del efectivo, tales como  iZettleYabitPago.

Finalmente, la infraestructura digital de las fintech les permite fácilmente la supervisión y la recolección de los datos. Estas empresas tienen la flexibilidad de adaptarse al mercado rápidamente, y de desarrollar ofertas más centradas en el cliente. En México, las fintech están atendiendo una base de cliente que demanda productos individualizados y procesos más convenientes, así como a clientes de escasos ingresos que no han tenido fácil acceso al crédito previamente. Temiendo una disminución en su cuota de mercado, las instituciones tradicionales han comenzado también a lanzar servicios basados en tecnología, y este auge ha logrado aumentar los niveles de competitividad e innovación.

El ambiente innovador de los servicios financieros en México ha creado mayor eficiencia y productos más inteligentes. Dichas mejoras ayudan a la gente a lograr un mejor nivel de vida, y a generar una mayor actividad económica. A pesar de estos avances, las oportunidades todavía abundan en México: las pequeñas y medianas empresas aún enfrentan dificultades para financiarse, y el 32 por ciento de la población adulta continúa sin acceso a servicios financieros. Pero mientras los proveedores de servicios financieros continúen innovando, y el gobierno siga propiciando estas innovaciones, los diversos actores del mercado estarán en capacidad de entregar productos y servicios que resuelvan estas necesidades. Tanto la industria como el gobierno se sienten optimistas de que el fomento de la innovación y la priorización de la inclusión financiera conducirán a un futuro más luminoso en México.

Christina Holman también contribuyó con este artículo.

 

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